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- Bienvenido al sitio del club Atlético Ferrocarril Midland -
Aquí encontraras toda la historia completa
"Cuando te vayas del club no te olvides de apagar la luz” solía decir mi padre a
veces con reproche, otras con ironía con relación a la cantidad de horas que
pasaba en el “Midland” durante mi niñez, la adolescencia y juventud. Y era
cierto. Casi siempre formaba parte de los que llegaban primeros y se iban
últimos. El club llenaba mis horas libres. En el asimilé el difícil arte de
compartir, participar e integrarme con gente de mi edad y con gente “vieja” que
me cuidó y de quién aprendí infinidad de cosas. Aprendí a quererlo participando
en actividades deportivas, disfrutando de la peña y los bailes con la alegría y
la despreocupación propia de la niñez. Aprendí a compartir ideas e inquietudes
cuando integré su comisión, discutiendo las propuestas de los otros con la
vehemencia y a veces la sin razón propia de la juventud; y aprendí de los
“viejos” El amor por el club y sus ganas de hacer cosas cuando formé parte de
comisiones directivas.
Fue por todo esto que surgió en mí el deseo de organizar ideas en torno a la
historia del club. Ordené los datos y armé la información agrupándola en
distintas etapas que giran en torno a un incentivo determinado como pudo ser el
cine, la pileta, etc.
Revolví viejos papeles en mi casa, en casa de mis amigos y en la secretaría del
club; donde revisé libro de actas, memorias y balances, fotos, revistas,
boletines y cartas.
Consulté a muchos socios que tenían fotos, folletines, revistas y muchas ganas
de hablar sobre el club. A todos ellos mi agradecimiento por lo paciente del
trato y la confianza al prestarme material muy valioso.
Un párrafo aparte merece mi especial reconocimiento a Tomasito Bocca, quien no
solo aportó datos a la información sino me ayudó en la difícil tarea de
recopilarlos.
No sé si el producto terminado será de jerarquía pero si sé que valió el gusto,
y la intención.
Hugo José Passi.
Socio Nº 567.
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